Saludos, hace poco os hablaba del valor de no mentirnos ni mentir a nuestro entorno, de nuestros actos, pensamientos etc…y a colación con ello me viene a la mente la de veces que haciendo lo correcto alguien nos pone en duda, alguien hace que ese universo que creímos estar construyendo con verdades, con sinceridad, con verdadera consciencia, se tambalea…

Pensábamos estar haciendo lo correcto, sin mentiras, pero llega X y de repente dudamos.

Lo primero que deberíamos de tener claro a medida que construimos nuestra realidad, es que nadie, insisto NADIE, es digno, ni capaz, ni tiene la potestad para juzgarnos, solo nosotros podemos juzgarnos y condenarnos…

Nadie conoce tu historia, tus minutos, tu trabajo interno o externo, tus luchas emocionales, tu dolor físico, nadie te conoce como tu deberías de conocer-te y ahí reside el quid de la cuestión, DEBERÍAS DE CONOCER-TE, pues al conocer-te, dejarías de dudar cuando alguien viene y te pone en la tesitura de si estas o no actuando de forma correcta…

No dejéis que el juicio de nadie en vosotros, condicione vuestros actos.

Escuchar las opiniones de gente cualificada, de personas que respetéis es de ser humildes y abiertos a aprender, pero cuidado con mitificar a nadie, pues solo vosotros y Dios merecéis ese lugar en el “podio” …

Me siento orgulloso de que pese a la “autoridad” que yo pueda ostentar, mis “alumnos/as”, colaboradores, amigos o incluso hasta clientes, si no ven algo correcto, si creen que no tengo razón, me lo hacen saber, de forma respetuosa me comentan su visión de la circunstancia que se esté debatiendo, exponiendo su punto de vista, razonándolo y siendo obviamente razonables….

Sabed, que no espero otra cosa de vosotros pues otra cosa seria que no estáis aprendiendo, si no que estáis memorizando, que no camináis junto a mí, sino que sois como borregos guiados por un pastor, y eso no lo quiero a mi lado, mis opiniones son solo eso, opiniones, como dije, yo soy solo javi, un mortal más como vosotros.

Un abrazo… Javier Sanjuán

 

WhatsApp chat