CONFIDENCIALIDAD Y RESEÑAS

Mi trabajo se desarrolla en un ámbito especialmente sensible y personal. Por este motivo, la confidencialidad no es un recurso estético, sino una obligación ética.

No publico detalles de casos, no expongo conversaciones privadas y no utilizo testimonios que puedan comprometer la intimidad de quienes acuden a mí. Esta decisión, sostenida durante años, implica aceptar que muchas experiencias satisfactorias no se manifiesten públicamente.

En internet existen foros y espacios que viven del tráfico, del conflicto y de la acumulación de opiniones no verificadas. En esos entornos se mezclan experiencias reales, frustraciones personales y comentarios de terceros sin relación directa con el trabajo realizado.

Por respeto a mis clientes y por coherencia profesional, no entro en debates públicos ni respondo acusaciones genéricas en espacios que no permiten verificación ni contexto.

Las reseñas que considero legítimas son aquellas que pueden vincularse a un proceso real, en una fecha concreta y por los canales habituales de contacto. Cualquier comentario que no permita esa mínima verificación queda fuera de mi ámbito de respuesta.

Quien necesite aclaraciones puede solicitarlas por los canales directos. Quien busque polémica, enfrentamiento o exhibición pública, probablemente no encontrará aquí lo que espera.

Esta política no es una defensa, sino una forma de trabajar: discreta, seria y sostenida en el tiempo.